Plan de Regeneración Democrática y Cohesión Territorial. Esta medida garantiza la igualdad de los españoles mediante la armonización legislativa y un sistema electoral de listas abiertas ("una persona, un voto"). Propone una drástica reducción del gasto político, recortando al 50% el número de cargos y asesores, eliminando el requisito excluyente de lenguas cooficiales en el empleo público y recentralizando competencias clave para asegurar servicios públicos idénticos en toda España